Vista del Pozo de Lobos de Revelillas

Un pozo o foso de lobos, es una estructura que antiguamente se utilizaba para capturar, y posteriormente dar muerte, a los lobos que amenazaban la ganadería de una comarca.

Lo normal es que fueran de piedra, aunque en algunas ocasiones se construían de madera o de mampostería.

Boca del pozo de lobos por la que entraban los cánidos

Básicamente consistían en la construcción de unos muros de piedra paralelos, a veces de varios cientos de metros, que se iban estrechando hasta formar un embudo. La parte más estrecha del embudo desembocaba en el pozo destinado a capturar a los lobos.

La gente de la zona formaba una cuadrilla de batidores, que iban haciendo un ruido endemoniado, con todo tipo de objetos, para espantar a los lobos.

Los batidores se colocaban de tal manera, que la única salida de los lobos embocaba hacía la trampa.

El pozo de lobos de Revelillas, en Valderredible, es de convergencia, que son los más habituales.

Se conserva la estructura final, que ha sido muy bien restaurada, y los restos de los muros de convergencia. Los muros finales, son bastante altos. Originalmente estaban construidos en seco, pero la restauración les ha incorporado mortero. Supongo que para su mejor conservación y asiento. Si lo observamos a vista de pájaro, el Pozo de Lobos de Revelillas tiene forma de lazo, de esos que se ponen en las solapas en plan reivindicativo. Pero de piedra, y de varios metros de longitud, por lo que no penséis en llevároslo prendido en la chaqueta.

Vista aérea del Pozo de los Lobos

El embudo desemboca en una pequeña abertura, que da al pozo propiamente dicho.

Cuando el desafortunado lobo pasaba por el único hueco que encontraba, se encontraba con una caída de varios metros.

El pozo propiamente dicho es circular, de paredes lisas, y circundado por un muro, por lo que la distancia entre el fondo y la parte superior del parapeto es considerable.

Me da por pensar que el suelo primitivo estaba aún a más profundidad, ya que he visto a muchos perros  de tamaño mediano, salvar desniveles de ese porte. Sin irme muy lejos, mi propio perro, un Drahthaar de unos 25 kilos y unos 60 cm. de  alzada, se saltaba a diario la valla de mi casa, que tenía 3 m. de altura. Seguramente el fondo, como digo, se ha llenado con el tiempo de tierra y algún que otro cascote.

Mirador de Valcabado

La excursión al Pozo de Lobos de Revelillas se puede iniciar desde el cercano Mirador de Valcabado, que está a su vez muy cerca de la Cueva de los Franceses. Nosotros optamos por hacer una ruta más completa, iniciando la excursión desde la cascada de Covalagua, completando un circuito de unos 16 km., bastante sencillos, sin apenas desniveles considerables.

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